Mudanza

Solo cuando me voy de casa me doy 

cuenta que aquí está mi hogar, 

y encuentro belleza en los rincones que hasta ayer veía vacíos,

Descubro la estética en mi mismo con ese mobiliario,

Miro con la nostalgia de la ventana del bus

los árboles de la avenida que ya no será la mía,

el amor paternal es una cosa tan extraña.


De pronto, todos esos objetos 

insoportablemente inútiles: son recuerdos,

Esa horrible televisión es vintage,

la casa tampoco está tan sucia

ni me cuesta tanto ser el único que tira la basura, recoge los platos.


Me doy cuenta que ni la noche ni el silencio

son tan aterradores como solían

a la luz del semáforo que se cuela en mi salón reflejada.

Siempre pensé que saldría huyendo de aquí.


Me pregunto si seré tan estúpido,

tan rematadamente idiota 

como para encontrar la bondad

solo una vez la abandono.

Y entonces veo la tinta en mi brazo

que tanto he odiado por no parecerse

a la idea que siempre tuve,

y me encanta.


Mañana estaré cansado,

y no me quejaré de ello.

Estoy despertando.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Postguerra

Beige and chocolate brown

Diver