Hubiese corrido hasta ti
Hubiese corrido hasta ti, agarrado tu jersey como si fuera la escalera de un helicóptero de rescate, a que barrieras de mi todas las cotas con las que esta sociedad pretende definirme, y de tanto esforzarme por estar a su altura acabé resbalando sobre un cactus de etiquetas que reducen un humano a unos cuantos caracteres ascii. Hubiese corrido hasta ti, a que me dijeras que soy un buen chico por mucho que me equivoque, como hubiera hecho mi madre, a que la frecuencia de tu nana agotase mi sentimiento de culpa, y tus besos en la frente absorbieran el veneno de realidades impuestas. Hubiese corrido hasta ti, a arrancarte el vestido, a hacer que nos quema la ropa y abrir las jaulas, dejar salir a las bestias, hasta que nuestros demonios internos ardan en un fuego que ni ellos son capaces de soportar. A hacer del instinto motivo y del cuerpo un arma. A hacer de la noche trinchera y de la boca algo más que palabras. Pero ese fue mi ...