Veintitrés pastores para seis ovejas
¿Has percibido mi determinación? Estoy reconciliándome con el silencio. El camino da un rodeo, no estás yendo hacia atrás. Siempre quise pelear todos los frentes al mismo tiempo. Si muero en el intento que me corten las dos orejas, si abandono la plaza que me abatan a tiros, que quede mi sangre como señal de peligro. Si mato al torero agachad la cabeza. No pido la hora ni cuestas abajo, no me río de tu ignorancia, ni de ti, ni contigo, callado, con la mente en catarsis de verano. La fe tambalea como una torre de jenga, los puños de Alí en un segundo de flaqueza. El mantra es número uno en los cuarenta, veintitrés pastores, para seis ovejas. Todo pende de un hilo, pero la física está de mi lado. Religión del proceso, pago por plazos, futuro inminente, interés acelerado. Es difícil comprar sobre plano, Y muy fácil apostar a un caballo que ya ha ganado.