El camino más largo entre dos puntos A y B
¿Cuántas veces hay que pedir perdón antes de dejar de tropezar con la misma piedra? ¿Cuántas veces hay que despedirse antes de aprender a decir adiós? A veces cuesta mantener la fe en el camino. A veces, el sol ilumina pero no calienta, la nevera está vacía, el despertador no suena. A veces me deshago en escalofríos. A veces, mi vida pasada viene a visitarme, y recuerdo cómo avivé el fuego de mi leyenda, alimenté las bestias de un nombre que no era el mío. Y para cuando quise acabar con esos monstruos, resultaron ser hidras. Y ya no había camino para llegar a Roma, ni opción a no convertirse en caricatura. A veces siento dar vueltas en círculos cuando no aprecio cambios en el paisaje, doy vueltas en la cama hasta tarde, o me olvido de quién soy. Se me llenan los mapas de lejía, salen grietas en las suelas, el suelo se llena de papeles arrugados, llenos de preguntas sobre si la realidad a la que escribo puede ser vivida. Y asusta, da pánico pensar qu...